Recientemente se ha celebrado una nueva sesión del ciclo sobre violencia vicaria y animales en el Colegio de la Abogacía de Madrid
Alertan del “vacío legal” que deja a los animales fuera de la violencia vicaria
Recientemente se ha celebrado una nueva sesión del ciclo sobre violencia vicaria y animales en el Colegio de la Abogacía de Madrid
Redacción -
11-06-2026 - 10:19 H -
min.
El pasado 8 de junio tuvo lugar la segunda sesión del ciclo sobre “Violencia vicaria y animales: una nueva frontera jurídica en la protección integral frente a la violencia de género”, organizado por las Secciones de Derecho de los Animales, Violencia de Género, Familia e Igualdad del Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM).
El evento contó con la presencia de varios miembros de nuestro colectivo, entre ellos las abogadas Cristina Bécares y Arancha Sanz, y el oficial de la Policía Municipal de Alcorcón y criminólogo David Dorado, que intervino en representación de la Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos.
En su ponencia, titulada “Violencia vicaria: las víctimas olvidadas”, Dorado expuso la evolución de la victimología hacia la denominada “criminología verde”, que amplía el concepto de víctima para incluir a los animales y la naturaleza.
“Desde las fuerzas y cuerpos de seguridad nos tenemos que adaptar a los cambios sociales que se van produciendo”, señaló Dorado. “Nuestro trabajo incluye cada vez un mayor número de intervenciones con animales”.
UNA CIFRA NEGRA DE DELITOS QUE NO SALEN A LA LUZDorado denunció la existencia de un notable vacío legal y procedimental, señalando que, a pesar de que el Código Penal ya contempla el maltrato animal como un agravante para coaccionar o intimidar, estos seres siguen excluidos de la ley de violencia vicaria y de los protocolos de valoración de riesgo policial como el sistema VioGén.
Esta invisibilidad en la intervención inicial, marcada por la ausencia de preguntas específicas sobre la situación de los animales en el hogar por parte de los agentes, no solo impide la detección de casos de victimización, sino que alimenta una «cifra negra» de delitos que nunca se denuncian ni llegan a salir a la luz.
Asimismo, Dorado subrayó la importancia de recursos especializados destinados a proteger a los animales de las víctimas de violencia para que estas no tengan que abandonarlos al salir del domicilio.
No obstante, lamentó que estos servicios sean frecuentemente desconocidos por los propios agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, lo que evidencia un grave problema de comunicación y la necesidad urgente de integrar la protección animal de manera obligatoria y estandarizada en todos los planes de seguridad estatales.
Además de esta sesión, el Colegio de la Abogacía de Madrid ha celebrado tiempo atrás otros encuentros en los que se ha abordado el maltrato animal, teniendo en cuenta la óptica veterinaria y el papel de estos profesionales.
En este sentido, el pasado mes de mayo se celebró la primera jornada del ciclo ‘Violencia vicaria y animales: una nueva frontera jurídica en la protección integral frente a la violencia de género’ y en ella participó, entre otros, Begoña Rodero, perito veterinario judicial en Perivet, que reivindicó el papel de la veterinaria como herramienta de detección temprana.
Rodero advirtió que muchas situaciones de maltrato animal pueden ser indicadores previos de violencia en el entorno familiar y reclamó protocolos claros para que los veterinarios puedan documentar lesiones, activar alertas y colaborar con el sistema judicial y de protección.
Asimismo, en relación con la veterinaria y el derecho, en el mes de abril se anunció el nombramiento de Alfredo Fernández Álvarez, veterinario de IVC Evidensia, en la Sección de Derecho Animal de los abogados de Madrid.
Este acontecimiento fue celebrado por IVC Evidensia, desde donde remarcaron que la incorporación de Fernández significa un refuerzo a la importancia de integrar la evidencia científica en la toma de decisiones jurídicas, “especialmente en aspectos clave como el bienestar animal, la identificación del maltrato y la calidad de la prueba pericial”.